lunes, 20 de mayo de 2013

I have a dream

CAPÍTULO 17


- Vaya, en serio¿?, y, quién es esa persona?¿- pregunté yo mientras sonreía sin darme casi ni cuenta.
- Bueno, es muy probable que la conozcas- me contestó él mientras se acercaba un poquito a mí.
De repente alguien saltó del saco de dormir dando gritos
- TENGO QUE IR A HACER PIPÍ !¡
- Liam muérete- Dije yo mientras le echaba una mirada asesina y me separaba de Zayn, así como que no quiere la cosa
- Tío si tienes que ir al baño te vas a un arbusto, apuntas y lo demás pues ya sabes- dijo Niall levantándose del suelo con cara de pocos amigos mientras soltaba un sonoro bostezo
- Joder Liam, corre porque como te pille a lo mejor acabas a cinco metros del suelo- Le dijo Paula mientras le miraba con una mirada asesina que daba un pelín de miedo.
- Ya.. ya ya voy... Jo, lo siento, no quería cortar el rollo a nadie- Dijo mirándonos de una forma extraña y giñandonos un ojo, seguidamente echó a correr hacía el bosque como alma que llevaba el diablo.
Nos quedamos un momento en silencio hasta que de manera silenciosa todos nos pusimos de acuerdo para levantarnos y irnos hacia el pueblo más cercano para comprar la cena, ya que habíamos decidido quedarnos a dormir allí.
No se muy bien quién tuvo la genial idea, pero me hacía mucha ilusión era como las acampadas que hacía en España con mis amigas, esperaba poder encender una hoguera, así que compré malvaviscos de esos que pones en un palito para calentarlos al calor del fuego. Esperemos pacientemente hasta que Liam volvió del bosque. Estuvimos tentados de dejarlo allí solito pero después de mucho pensarlo llegamos a la conclusión de que eso era un tanto cruel.
El pueblo más cercano era el llamado: Meadows Town.
La verdad es que tenía un cierto aire señorial de haber sido muy importante en otro tiempo y eso me gustaba, pero por otro lado al atardecer como era ahora daba un poco de miedo, ya que las sombras de las casas se alargaban hasta límites insospechados haciendo como si fuesen personas que te vigilaban desde las esquinas de las aceras, no era una sensación agradable.
Yo me había quedado a solas con Zayn y con Liam, ya que los demás estaban dentro de la gasolinera aprovisionándose de gominolas.
Como iban a tardar un poco bastante en cobrarles a todos. Nosotros nos fuimos hacia la acera de en frente donde había una pequeña tienda de antigüedades. En el primer estante que me acerqué a ver había una cantidad enorme de viejas cámaras de fotos. Me encantaban me recordaban a épocas pasadas y a la gente que las habría utilizado.
 Me quedé embobada mirando hacia el cristal del armario, hasta que Liam vino hacia mi y me dijo:
- Sara, qué es lo que tanto te interesa¿?
- Amo esas cámaras, son preciosas, no te lo parecen ¿?
- Sí, se podría decir que hoy en este pueblo todo tiene encanto, extraño, no¿?
- Cierto. Voy a llamar al tendero para saber cuánto cuestan, sino es mucho tengo claro que me voy a comprar una- Dije yo toda decidida echando a caminar hacia el mostrador. Los demás que habían estado en la gasolinera entraron en la simpática tiendecita al vernos dentro y se quedaron impresionados por la cantidad ingente de cosas que tenía acumuladas el propietario.
- Perdone, hay alguien¿?- Dije yo elevando un poco la voz y tocando el timbre que reposaba sobre la mesa.
- Dígame joven- Me contestó un pequeño señor saliendo de la trastienda
- Sí, verá. Querría saber cuánto cuestan las cámaras de fotos que tiene
- La más barata cuesta 50 libras. Dese cuenta de que la mayoría son piezas de coleccionista
- Vale muchas gracias- le contesté mientras comenzaba a caminar hacia la puerta apenada por no tener esas malditas 50 libras, no me hacia gracia tener que pedirselas a Harry así que me callé y me monté en la camioneta de mal humor.
Los demás se sentaron después de mi y pusimos rumbo otra vez a la propiedad de los Hampton, los primos de Zayn.
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- MMMM... os consideráis buenos cocineros¿? Porque yo no quiero comer basurilla- Dijo Candela mientras dejaba las bolsas de la compra en la cabaña y los demás tratábamos de encender las luces del porche para así poder ver en condiciones.
- Yo soy malísima- le contesté yo mientras dejaba claro que no pensaba cocinar, aún seguía con el enfado de no poder haber comprado la cámara
- Que los chicos cocinen, que seguro que saben más que nosotras- Propuso María alzando las cejas, retándolos
- Esta bien, nosotros hacemos la cena, vosotras id a descansar anda- Dijo Harry poniendo cara de que le dábamos pena.
Nos fuimos hacia los sacos de dormir que ahora estaban un tanto húmedos por la helada que estaba comenzando a hacer, así que rápidamente fuimos a ponerlos cerca del hornillo de gas para que así a la hora de dormir estuviesen ya calentitos. Como no teníamos un sitio decente donde sentarnos cogimos unas linternas y nos fuimos a dar una vuelta por el prado para así poder hablar de nuestras cosas y que los chicos no nos oyesen. Comenzó Marina a contarnos un hecho que llevaba pensando hacía unos cuantos días.
- Tengo la ligera impresión de que a Harry le gusto- soltó rápidamente poniéndose completamente roja.
- Cielo, no hace falta que nos lo digas, todas nos habíamos dado cuenta- Le dijo Paula mientras sonreia de oreja a oreja.
- Vaya, vosotras creéis que es verdad¿? Yo os lo decía como algo posible
- Sí, lo creemos- Gritamos entre risas las demás, los chicos incluso se volvieron hacia nosotras al oirnos gritar tan alto
- Yo creo que a Niall le gusta Candela- Solté yo mientras seguía con el ataque de risa.
- Oye¡! y de donde sacas tu eso, eh ¿?- dijo ella mientras se doblaba a la mitad por la risa- Pues yo digo que a Zayn le gustas- Dijo ella gritando un poco demasiado. Los que estaban haciendo la cena que habían comenzado a cantar se pararon el momento que oyeron aquello. Nosotras la verdad es que nos importó bien poco porque seguimos riéndonos de vuelta al campamento improvisado.
Comimos entre risas por culpa del perrito de Roxy que no paraba de ponernos caras tristes para que le diésemos comida. Ta a gusto estábamos que la cerveza en los chicos corrió bastante, nosotras bebimos menos ya que no es que fuese nuestra bebida favorita.
A las 12 de la noche ya los teníamos a todos cantando cosas sin sentido y poniéndose a caminar hacia el bosque, al no saber como pararlos no pudimos hacer otra cosa que seguirlos hasta el claro en el que habíamos estado por la mañana. Zayn que no se tenía muy bien en pie sacó un mechero y encendió los troncos que misteriosamente habían aparecido en el circulo de piedras.
- Fui yo el que traje la madera, sabía que íbamos a acabar viniendo aquí- Dijo Liam entre hipidos
Nos sentamos al rededor del fuego y nos quedamos callados un largo rato admirando la belleza de este.
 Hasta que Niall empezó a cantar bajito una de sus canciones y los demás se unieron acertando en distinto grado con la letra de la canción.
Horas más tarde seguíamos allí contando historias de miedo mientras que las brasas del fuego se apagaban, alguien fue a por más leña que echó al fuego y otra vez su calor nos volvió a inundar.
Una mano me tocó el hombro. Yo me giré asustada pero me encontré con la cara de Zayn iluminada por la hoguera. Me sonrió se sentó en el tronco del árbol donde solo yo me había puesto y me susurró bajito:
- Tengo un regalo para ti
- A si¿? Cuál¿?- le pregunté yo intrigada
Se sacó del bolso del anorak un paquetito que ponía Mumford & Sons, era de la tienda de antigüedades. Me entregó el paquete y se me quedó mirando espectante.
Comencé a desenvolver el objeto hasta dejarlo completamente al descubierto.
Era una de las cámaras
Me quedé mirando a aquel chico que hacía unos días no me podía ni ver y que sin embargo ahora me había echo el regalo más especial de toda mi existencia. Sin poder reprimirme más estallé en sollozos de alegría y lo atraje hacía mí para darle un gran abrazo. Oíamos de fondo a los demás contando chistes y algunos susurros sobre nosotros, pero me importaba¿?
No
Al separarnos nos quedamos frente a frente mirándonos fijamente. Era un instante crucial, quién de los dos daría el paso para besarnos¿? Yo no iba a ser, respecto a estas cosas soy un tanto cortada y a demás no tenía claro si a él le gustaría. A si que cuando noté sus labios en mi frente solté el aire que sin darme cuenta había sostenido en mis pulmones, cerré los ojos y lo abracé más fuerte que antes

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