domingo, 17 de marzo de 2013

Por fin algo interesante

CAPÍTULO 12

Hasta que no acabó la canción, sus ojos no se separaron de los míos. Por una parte la sensación me había dejado intrigada por dentro pero por otro lado, me sentía feliz de que por fin un chico me mirase de aquella manera tan intensa y que tan bien conocía yo.
En España hasta hacía unos cinco meses había tenido un novio, que al comienzo se había portado de maravilla conmigo, era atento, cariñoso, comprensivo, pero a medida que el tiempo pasaba, cada vez se portaba peor conmigo hasta que el día que intentó ponerme la mano encima le dejé sin ninguna pena o duda. La verdad es que ese había sido mi único novio serio y no me salió que digamos de maravilla. A si que una cosa más para que no confíe en los chicos. Poco a poco iba acumulando cosas que me hacían mas arisca con ellos, la desconfianza me reconcomía.
-Sara??
Levante la cabeza y el hijo de la amiga de Anne estaba a mi lado, mirándome con cara de preocupación.
-Sí, dime. Lo siento estaba pensando- le dije mientras sonreía.
-No pasa nada, solo vine, porque de repente vi que te ponías triste y eso no lo quiero permitir. ¿Por qué es? ¿acaso por ese amigo de Harry que trata así de mal?- me explicó mientras se agachaba para estar a mi altura.
- Ow, no me trata mal. Tan solo no le caigo bien. Tranquilo estoy bien. ¿Cómo te llamas?
-Me llamo Finn, encantado- se acercó a mí y me dio dos besos.- podemos ir a un lado mas tranquilo, por favor.
- Claro, pero ,¿para qué?.- le pregunté yo desconcertada.

-Para hablar .- me contestó mientras me sonreía.
-Esta bien, vamos al trastero, allí estaremos tranquilos- le respondí yo, mientras le cogía de la mano para guiarle hasta allí.
Subimos las escaleras y note unos ojos clavados en mis espaldas, la verdad es que no se como supe que era él y tampoco me explico la sensación irrefrenable de que tenía que darle celos, por todos los medios. A si que en medio de la escalera me paré, me quedé en frente de Finn y me acerqué poco a poco a él. Por dentro me estaba derritiendo de vergüenza pero por fuera estaba mostrando toda la seguridad en mi misma que pude recoger de todos los rincones de mi cuerpo. Me paré cuando estaba a un milímetro suyo y noté como su respiración era acelerada, el último paso no lo tuve que dar yo gracias a dios. Se acercó a mí lo suficiente como para que notase sus labios en los mios. Sabía que la mitad de la familia de Harry y que ahora también era mía me estaban mirando asombrados, pero por una vez no sentí reparo y le besé aún más apremiante.
Cuando nos separamos la gente ya había perdido el interés por nosotros y solo nueve personas nos miraban sin despegar ojo de nosotros. Caminamos hasta el trastero sin decir palabra y cuando yo cerré la puerta y me dispuse a encender el interruptor, noté una mano agarrando la mía y susurrándome al oído:
- ¿Para qué encenderla?.
- N..no no Finn creo que me has entendido mal, yo he querido subir aquí para hablar...- no me dejó terminar la frase porque sus labios se volvieron a posar en cima de los míos, esta vez él era quién me besaba a mí como si quisiese algo más. Mientras me seguía besando me fue acercando a unas mantas donde nosotros la otra noche habíamos jugado a la botella. Me recostó en el suelo y me siguió besando largo rato. Yo la verdad es que no me enteraba muy bien de lo que estaba pasando, tan solo le seguía el juego, por que aquella noche me apetecía olvidar todo los que durante aquellos meses había sufrido.
Una vez que Finn se cansó de los besos, los abrazos, me comenzó a acariciar por debajo de mi camiseta de lana, era una sensación impresionante. Parecía que miles de bichitos me estaban haciendo cosquillas por toda mi barriga. Pero supe que él quería más de lo que yo estaba dispuesta a darle cuando una de sus manos se posó sobre mi sujetador.
Entonces me incorporé rápidamente y traté de alejarme de él. Con muy poco éxito. Noté que ahora sus manos me rodeaban la cintura con más fuerza de la necesaria, como para que fuese un abrazo. Sentí como una de sus manos volvía otra vez al lugar de donde yo se la había arrebatado. En ese momento no sabía que hacer, no le iba a permitir hacer nada, pero si gritaba todo el mundo pensaría que yo era una furcia, cosa que era mentira. Estaba pensando sin descanso cuando una rendija de luz entró por la puerta que alguien había abierto. Vi que una silueta de un chico se recortaba en el marco de esta y que la silueta cada vez se acercaba más.
- Eh¡ tu¡ sepárate de ella ahora mismo.- dijo una voz que sonaba bastante enfadada.

domingo, 3 de marzo de 2013

Navidad y su hechizo ?¿

CAPÍTULO 11

Nos separamos rápidamente, yo estaba confusa, no comprendía nada de lo que había pasado en los últimos minutos.
La noche se me pasó volando, las primas de Harry se habían quedado a dormir para no tener que volver otra vez mañana a la comida de Navidad y la verdad es que eran super agradables conmigo. Se llamaban Marina, María , Candela y Paula. Una de ellas me había contado su historia mientras las otras tres estaban tirándose almohadas a la cabeza ( mis almohadas) .
Ella era adoptada, y la verdad es que la historia se parecía un poco a la mía. Sus padres también habían muerto pero cuando ella todavía era pequeña y debido a esto no se acordaba de ellos. Esta "prima" de Harry era Marina y la verdad es que me estaba dando realmente pena.
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- Mmm chicas ,¿pensáis levantaros alguna vez? - nos preguntó una voz desde el marco de la puerta mientras nosotras nos desliábamos del rollo de mantas que habíamos formado en el colchón.
-¿ Quién eres?, levanta la persiana que así te veo anda- le dije yo divertida, sabía que era uno de los chicos pero no tenía claro cuál de ellos era.
La luz inundó la habitación y conseguí ver al chico, era Zayn que se me había quedado mirando de manera como siempre rara. Me sentía mal, confusa, como la noche anterior después de que él me besase tan intensamente. Mi cabeza era un verdadero torbellino de ideas e hipótesis sobre porque se comportaba así en mi presencia.
Cerró la puerta y las otras cuatro se me quedaron mirando como buscando una explicación al beso de anoche y lo de ahora mismo. Pero si ni siquiera tenía una solucción  para mí misma ,¿cómo iba a darles una a ellas?.
-¿Qué ha sido eso , Sara?- Me preguntó la  rubita, llamada Candela.
- Ni idea, llevo preguntandomelo desde que lo conocí a si que o me ayudáis vosotras o no sé que responderos.
- Bueno, yo creo que le gustas demasiado, y que ese sentimiento le asusta-dijo Maria.
- Si si si , eso era lo que estaba pensando yo justo. Maria¡ roba ideas¡- exclamó Marina feliz.
- Pues yo creo que le recuerdas a alguien que le ha hecho mucho daño- Dijo Paula pensativa.
- Bueno sea lo que sea nunca lo sabremos. ¿Bajamos a desayunar? -les dije yo.
-Claro- dijeron las cuatro al unisono.
Cuando llegamos a la cocina ya todos los chicos estaban allí comiendo tostadas con café, nos unimos a ellos sin decir palabra, ya que por lo menos yo y ellos en los dos últimos días no habíamos dormido a penas seis horas. Toda la mañana la dedicamos a holgazanear en el salón jugando al twister, juego por cierto que se nos daba de maravilla a Louis y a mí. Formábamos un equipo mortífero.
- Venga va, pon la mano izquierda en el circulito ese amarillo y tu Lou pon el pie en el rojo de ahí en frente- dijo Paula que tenía la ruleta que indicaba las posiciones en la mano. Estábamos casi a punto de caer ya que mis piernas temblaban como gelatina y las de él otro tanto. Pero conseguimos aguantar los diez segundo proclamándonos campeones de nuestro mini-campeonato de twister.

Eran ya las dos, hora de comer y de que viniese otra vez la familia de Harry. Para esta ocasión no me puse un vestido ni nada parecido, sino lo más cómodo que encontré en el armario. Las otras cuatro , también se habían cambiado a unos vaqueros y camisetas. Nunca había celebrado la Navidad con tanta gente y estaba ansiosa. Comimos el delicioso pavo que Anne nos había preparado y luego todos nos pusimos a cantar villancicos. Cuando se nos acabó el repertorio que era más que corto, los chicos decidieron entretenernos cantando una de sus canciones: They don´t know about us.
Era una canción que hacía llorar a lágrima viva, Harry tenía una voz demasiado bonita para ser verdad y los demás también cantaban como ángeles.
Me fijé en que mi cómplice Niall no apartaba los ojos de Candela, cosa que me sorprendió, ya que pensaba que Harry era de los que protegía con uñas y dientes a las chicas de su familia.
Al pasar mi mirada a Liam vi que por su lado miraba embelesado ,mientras cantaba, a Paula, aún más raro. Teniendo en cuenta  que se habían conocido ayer, solo me faltaba comprobar a quién miraba Lou que como no era a Maria, increible . Esas chicas ,¿qué tenían?
Lo que  me hizo saltar de asombro fue ver como Harry sonreía picaramente a Marina, hasta que me dí cuenta de que en realidad no eran primos y volví a respirar tranquila.
Tocaba el solo de Zayn y cuando oí aquella voz  tan perfecta no pude evitar girar la cabeza para mirarlo ,maravillada.
 Conectó sus ojos con los míos, notaba como si una fuerte atracción no me dejase levantar la mirada de aquellos pozos de color chocolate, solo me dejaban seguir recorriendo su cara con la mirada para darme cuenta de lo guapo que me parecía.